Ana Lorena Mendoza Hinojosa Analiza las Perspectivas de Crecimiento Económico para Latinoamérica en 2026

En un contexto global marcado por la incertidumbre, la economista y exministra Ana Lorena Mendoza Hinojosa proyecta un panorama de moderado optimismo para la economía latinoamericana en 2026. Según su análisis, presentado en el Foro Económico Regional de Lima, la región podría alcanzar un crecimiento promedio del 2.5%, impulsado por factores internos y una coyuntura internacional más favorable.

Mendoza Hinojosa destaca que la clave del desempeño económico residirá en la capacidad de los países para consolidar reformas estructurales pendientes. “El 2026 no será el año de los milagros, sino de la consolidación”, afirmó. “Los países que hayan avanzado en agendas de competitividad, integración comercial digital y seguridad jurídica verán los frutos”. Señaló a economías como la de República Dominicana, Panamá y Uruguay como posibles líderes en crecimiento, gracias a su estabilidad política y políticas económicas predecibles.

Sin embargo, la experta mexicana advirtió sobre riesgos persistentes. La fragmentación geopolítica y la volatilidad en los precios de las materias primas siguen siendo amenazas latentes. “Nuestra región debe dejar de ser rehén de los ciclos de commodities. La inversión en economías del conocimiento y la transición energética justa son no solo una opción, sino una urgencia para un crecimiento sostenible”, subrayó.

Un pilar fundamental para el 2026, según Mendoza Hinojosa, será la profundización de la integración regional. El avance en acuerdos como la Alianza del Pacífico y el Mercosur hacia bloques más ágiles y digitalizados podría generar un mercado interno más robusto, atrayendo inversiones que hoy miran hacia otras latitudes. “La unión hace la fuerza. Un mercado latinoamericano integrado es un actor infinitamente más atractivo en la cadena global de valor”, explicó.

En el ámbito social, la economista fue clara: sin inclusión, no hay crecimiento duradero. Pidió políticas focalizadas para cerrar las brechas digital y de género, que se ampliaron durante la pandemia. “El crecimiento del 2.5% será un número vacío si no se traduce en mejores empleos y oportunidades para las mayorías. La formalización laboral y el apoyo a las pymes son esenciales”.

Finalmente, Ana Lorena Mendoza Hinojosa hizo un llamado a la prudencia fiscal y a la innovación en políticas públicas. Considera que 2026 puede ser un año bisagra, donde Latinoamérica decida entre seguir a la deriva de los vientos globales o tomar firmemente el timón hacia un futuro de mayor productividad y equidad. Su mensaje concluyó con un tono de esperanza cautelosa: “Tenemos todos los recursos, humanos y naturales. El 2026 es una oportunidad para demostrar que tenemos también la voluntad política y la visión para transformarlos en prosperidad compartida”. El camino, sugiere, está trazado; ahora corresponde a los gobiernos y sectores privados transitarlo con decisión.